E  N  T  R  E  V  I  S  T  A  S  

 


Texto:
Julián Diaz Goicuria

Foto:
Antón Goiri
  Vicente Verdú
Escritor y periodista

"Los EEUU se sienten Dios y creen que no tienen nada que aprender de los demás"

Si un entrevistado del propio Manuel Vicent, también levantino y significado valedor de la cultura mediterránea, ç dijo de éste que tenía un aspecto luciferino, de Vicente Verdú se podría decir, por el contrario, que luce un aura beatífica, de angelillo despistado. Lo cual es un grave error porque, exagerando un poco, Verdú tiene el encanto de la viejecita que vierte delicadamente la justa dosis letal de arsénico en el té de una visita inoportuna.

Cuando menos, eso deben de pensar los estadounidenses una vez leído "El planeta americano", verdadero flagelo de su sociedad fruto de una primera estancia de Verdú en Harvard en el curso 84-85 y otra definitiva, ya con su mujer y sus tres hijos, desde septiembre de 1993 a junio de 1995. En sus propias palabras, en la primera visita se infló de información, no empezó a escribir allí sus impresiones y, como a aquella chica a la que sólo muchos años despues te atreves a confesar el amor que una vez le profesaste, tuvo que pasar una década para quitarse la frustración de analizar aquella sociedad que inocentemente le acogía.

Y es que Verdú piensa que América es contagiosa y se despacha contra ella, afirma que en "un benévolo desquite", con su vivencia intelectual alimentada tal vez por el despecho que Sylvia, la magnética rubia bibliotecaria del Centro de Estudios Europeos de Filadelfia, al que acudía para recabar información, le provocó al jamás reparar en sus esfuerzos por enamorarla hace ya más de una década. "El planeta americano", premio Anagrama de Ensayo del presente año.


En su ensayo, usted habla de los peligros de CiberAmerica. Toda la intelectualidad se pregunta sobre los efectos en la sociedad de Internet. ¿Cuál es su pálpito al respecto?

Estoy haciendo un libro sobre Tendencias de fin de siglo y echaré mano de Internet porque me parece que no hay nada comparable a la facilidad y riqueza de datos que suministra y la intercomunicación con otras personas interesadas. En el mundo del trabajo todo son ventajas. Lo que no sé es es si supone una ventaja en la vida en general. Así como la televisión fue celebrada como un instrumento de comunicación con otros mundos, y no ha dejado de serlo, también se ha convertido en un medio de aislamiento y vemos a niños absorbidos por la televisión que no juegan con sus compañeros o sus hermanos, porque todos se hallan en paralelo ante la pantalla. Esto es algo que también puede suceder con Internet y que, de hecho, sucede. Contribuye al aislamiento y a una comunicación inferior a la que se produce cara a cara.

¿Cuál es la razón del auge de Internet en la sociedad estadounidense?

En EEUU Internet realiza un papel muy funcional, porque las distancias son enormes, la gente desconfía del vecino... La vida privada es muy importante, la oferta de los lugares de reunión pública, ya sean plazas, bares, cafeterías, etc, es muy pobre. Realiza, por tanto, un papel muy importante, como lo tuvo en su momento el teléfono, que también se inventó también allí, o el automóvil. Nosotros tenemos unos conflictos enormes con el automóvil en las ciudades porque hemos ido consumiendo en una proporción muy alta, siguiendo los roles norteamericanos, sin atender las necesidades que ellos satisfacen con el automóvil, que allí necesitan para vivir. Nosotros tenemos medios públicos de transporte que podrían ser utilizados con mayor provecho y no lo hacemos copiando automáticamente el modelo americano. Internet es un ejemplo de la misma clase. ¿Por qué allí, después de haber sido una red militar, prende entre la población civil? Porque les hace un papelón, porque les permite comunicarse como no lo hacen en su vida cotidiana. Hay un déficit enorme de contacto humano. Internet satisface esa necesidad.

¿Y cual es su función entre nosotros?

Aquí es un agregado que se convierte en un elemento indispensable en el trabajo, pero en la comunicación, tal como están las cosas en un país latino como el nuestro, no veo que sea un asunto principal. Incluso puede arruinar lo principal, que es la comunicación directa. Se va a publicar un libro de Douglas Copland, acuñador del término Generación X, en el que aparecen ejemplos de la gente que está usando Internet, personas que tienen hasta sesenta mensajes de correo electrónico cuando llegan a casa, la mayoría tontadas que tiene que desechar. Hay mucha basura en Internet llegado a ese punto del desarrollo norteamericano, como hay mucha basura en la televisión en el punto en el que hemos llegado ahora.

¿Y cómo cree que se está desarrollando el nivel de adicción a Internet en España?

Creo que en España estos fenómenos se pueden tomar en dosis no fanáticas, no absorbentes. Por lo menos hasta ahora. Pero hay peligro de contagio, pese a que las condiciones sociales sean muy diferentes. Los cines venden palomitas, la gente celebra Halloween, hay anuncios que en vez de decir "adquiera Lucky" dicen "Get Lucky". La influencia es muy poderosa y veo que cala en las maneras de vivir. La absorción de la comunicación por el ordenador es una manera de vivir, es sustituir la comunicación directa por otra mediada, es sustituir la comunicación sincrónica, gestual, por una comunicación muy superficial y diacrónica. Cuestiones que afectan a las relaciones interpersonales profundamente, a la forma de entender al otro, que es lo que más temo de la influencia norteamericana. Diría que ahora se está consumiendo en unas dosis adecuadas, pero que no estamos en situación de garantizar que no se va a consumir en unas dosis exageradas como en EEUU.

Pero Internet está ahí. Para bien o para mal, es inevitable y son los contenidos los que la definirán en gran medida.

Internet, hoy por hoy es una fuente de universalidad. No únicamente en el conocimiento de personas y de asuntos, sino en el de culturas. Es hoy el medio más desarrollado en ese sentido. En cuanto al contenido, imagino que pasará lo mismo que pase en la sociedad. Internet no será una sociedad escindida o acotada de nuestro mundo. Se irá componiendo a semejanza del mundo tangible. En ese sentido, existirá una preponderancia de las grandes empresas, del comercio y primarán aquellos contenidos que más usuarios convoquen. Estamos en el mismo fenómeno de la cultura de la televisión. Habrá más contenidos populares que selectos. Es un porvenir por definir, pero sería raro que Internet no se fuera gestando como una copia simétrica de la sociedad que la lleva a cabo.

Página | 1 | 2 | 3 | 4 |

 
Imprimir texto



"En EE.UU hay un déficit enorme de contacto humano. Internet satisface esa necesidad."
 

 
  Arriba